III. Qué es un trabajador autónomo?

Según la normativa del  Régimen Especial de la Seguridad Social, se entiende como trabajador autónomo aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo.

Es importante ahora definir qué se entiende por el concepto de habitualidad porque allí puede residir la clave para no estar sometidos a darnos de alta….

  • Concepto de habitualidad: La ley no nos acota lo que entiende por habitualidad. Ello da pie a interpretaciones y discusiones…  Si se trata de una actividad que no es habitual, como trabajos eventuales que complementan la actividad económica principal, la jurisprudencia se ha decantado por la no necesidad de darse de alta.

Ojo la ley estipula que nos habremos de dar de alta… Pero encontramos jurisprudencia que dejan cierto margen de maniobra para evitar el alta…

Criterios en los que se basa la jurisprudencia:

  • El Salario Mínimo Interprofesional (SMI): El principal aspecto que la jurisprudencia ha tenido en cuenta para valorar la obligatoriedad del alta, así como base o indicador de habitualidad, ha sido el nivel de ingresos en comparación con el SMI (641,40 euros al mes o 8.979,60 euros anuales).

La jurisprudencia se muestra favorable a entender que no existe obligatoriedad de darse de alta en RETA cuando no se alcanza el SMI

OJO Tener en cuenta que alegar esto implica un procedimiento judicial, por lo tanto se necesita un abogado e iniciar una acción judicial contra la Hacienda. Ello comporta un coste importante, y ciertos riesgos pese a las sentencias favorables previas, ya que la ley sigue sin aludir a ninguna cantidad mínima y exige la obligatoriedad del alta y por lo tanto podría encontrarnos en nuestro juicio frente a un juez que no siga el mismo criterio que las de sentencias previas.

Además no hemos de olvidar que hasta aquí hemos hablado de los pagos obligatorios para las prestaciones de la Seguridad Social, pero el hecho de generar ingresos no solo devenga dicha obligación sino también la de hacer frente a otros impuestos y obligaciones:

  • Si soy un profesional y facturo a una empresa, está me retendrá un 21% a cuenta de mi renta.
  • Si no tendré que hacer una declaración trimestral, declarar mis ingresos al que le restaré mis gastos deducibles y sobre el resultado pagaré el 20% a cuenta de mi renta.
  • Además, si la actividad económica lleva IVA, hay que facturarlo y pagarlo a Hacienda al final del trimestre. Aunque el IVA tiene efecto 0 para mi. No lo pago de mi bolsillo sino que lo ingreso del cliente y lo vuelvo a dar a la Administración. Por lo tanto es el cliente quién asume este coste pero yo tengo que tener en cuenta que cuando ingreso este dinero no es mío sino que es de la Administración y tendré que tenerlo disponible para devolverlo en la declaración trimestral en el caso que me salga a pagar (es decir en el caso de que haya repercutido más del que he devengado).

Habremos de tener en cuenta a la hora de facturar que hay actividades exentas de IVA. En el momento de facturar, conviene recordar que existen ciertas actividades exentas de IVA, como las clases particulares, prestadas por personas físicas sobre materias incluidas en los planes de estudio de cualquier nivel educativo. O los  servicios profesionales, incluidos aquellos cuya contraprestación consista en derechos de autor, prestados por escritores, fotógrafos de periódicos y revistas, compositores musicales, autores de obras teatrales y de argumento, traductores y adaptadores. Así, si un trabajador autónomo factura de forma directa a un medio de comunicación, no tendrá que abonar el IVA. En cambio, si factura a una empresa intermediaria estará sujeto al pago del IVA.

  • Finalmente el autónomo tiene la obligación de llevar un libro de facturas emitidas y un libro de facturas recibidas, con una numeración.

Tengamos esperanzas:  Se está hablando de regular una posible cuota de RETA reducida. Está se aplicaría en el caso de personas que se den de alta por primera vez de autónomos (se habla de una rebaja del 50% en la cuota). En el caso de que se apruebe os informaremos enseguida.

II. Pero realmente me tengo que dar de alta aún y siendo el importe de la factura que tengo que hacer inferior a los gastos que me genera la cuota de la Seguridad Social?

 

Efectivamente nos encontramos casos en los que los costes son elevados en comparación con el dinero que se ingresa, pues entre los gastos de la cuota de autónomos (la mínima son 254,21 euros mensuales) y los impuestos correspondientes, puede no resultar rentable darse de alta pero aún y así con la ley en la mano tengo obligación de hacerlo:

En el Régimen Especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia, se indica que, siempre que se realice una actividad por cuenta propia, es obligatorio estar incluido en el régimen especial de trabajadores autónomos, con independencia de la duración del trabajo y de la remuneración.

I. Quiero realizar una venta de bienes o servicios. Cuales son mis obligaciones fiscales y de Seguridad Social?

Si tengo que realizar una venta, tanto a una persona física como jurídica o empresario autónomo tendré que emitir-le una factura o factura simplificada y para ello tengo la obligación de darme de alta de autónomos. Para ello tendré que proceder a hacer una alta de IAE (Impuesto de Actividades Económicas) en la AEAT (Agencia tributaria – Hacienda) y darme de alta en la Seguridad Social en el régimen RETA (régimen especial de trabajadores autónomos).

Algunos profesionales como abogados, médicos, arquitectos tendrán generalmente la opción de elegir entre darse de alta en RETA o en la mutualidad de su colegio profesional.

Por lo tanto aunque solo vaya a realizar una sola factura y por muy pequeño que sea el importe de dicha factura la normativa sobre el Régimen Especial de la Seguridad Social me dice que siempre que se realice una actividad empresarial o profesional por cuenta propia es obligatorio estar incluido en el régimen especial de trabajadores autónomos, con independencia del tiempo que se prolongue el empleo o de la remuneración.

 

Nouvelle obligation fiscale pour les résidents en Espagne ayant des actifs à l’étranger.

Tous les résidents en Espagne (citoyens espagnols, étrangers, individus ou sociétés) y compris ceux ayant choisi de payer comme non-résident, sont dans l’obligation de déclarer tous leurs actifs hors du territoire espagnol. A partir de 2013, tous les actifs hors d’Espagne doivent être déclarés dans le formulaire 720. Attention! Cette nouvelle déclaration ne concerne pas […]

Un poco de mimo para las PYMES

Se aumenta el importe de cifra de negocios para ser considerado PYME.

De 8.000.000 pasa a 10.000.000€ (sobre importe de cifra de negocios del año anterior). Ojo con tener en cuenta en el cómputo las empresas del grupo mercantil o familiar.

Pero además, si en un ejercicio la cifra de negocios supera los 10.000.000€ puede seguir disfrutando de los incentivos de las empresas de reducida dimensión durante los 3 períodos impositivos siguientes si en el ejercicio en el que se supera dicha cifra, los dos anteriores se hayan cumplido con todos los requisitos para ser de reducida dimensión.

Y eso no es todo….

Se reduce el gravamen de las empresas de reducida dimensión.

  • Hasta 300.000€ de base imposible la tributación será de 25% (20% si es una empresa con menos de 5.000.000€ de facturación y que hayan mantenido el empleo). Antes, dicho porcentaje se aplicaba hasta el límite de 120.020,41€.
  • El resto no beneficia de ningún cambio y siguen tributando al 30%  (o 25% en el caso de las empresas que hayan aplicado el 20% en el primer tramo).

Alta actividad: Sin comentarios…